La gente tiene mucho odio o se deja llevar por el odio de los demás, es algo bastante extraño y a la vez lamentable, siento que si solo dieran un minuto de esas interminables horas de odio hacia la gente la pensaran en dar amor y no odio podría ser todo mas fácil, si bien el ser humano es tendiente a la envidia o quizás al comentario mal intencionado no hay porque seguir la misma linea ya que podemos reflexionar.
No es hippie lo que digo, de echo de los pocos y nadie que leerán este blog se darán cuenta que no soy hippie, lo único que digo es que descansen en su vida, no gasten el tiempo en cosas innecesarias, tampoco en competir aunque nuestra naturaleza nos lleve a ese y si competimos ayudemos al contrincante imaginario, no seamos un injusto abusador, seamos una justa compañía y una justa amistad.
De acuerdo contigo, aunque hay que comprender que las personas también se desvían en su camino y justamente, el aprendizaje viene justo después al caer en ese abismo.
ResponderEliminarNo quisiera defenderme, porque creo que no es necesario, pero lo que hoy embarga en mi corazón, después de mucho meditar y contactarme con las estrellas escasas de la noche maipucina, es sólo anhelo de paz y tranquilidad. Mi alma, que por momentos ha tomado un camino erróneo, he experimentado poco o nada de odio. Hay gente que le encanta odiar, para sentirse diferente, para sentir que obtiene la atención por destruir al otro (porque ése es el objetivo del odio, destruir al otro). En mi caso, he tenido desencuentros, pero agradezco a la vida que tenga la capacidad de razonar y esgrimir mejores emociones.
Si algo puede ayudarte saber qué es lo que siento hoy, es simplemente eso... Estoy en paz por haber resuelto lo que temía confrontar. Y hoy por hoy, aceptaré cualquier circunstancia, porque los deseos de aprender y redimir nunca se me quitan.
Besitos, te amo muchísimo.